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Caminando Por Chipiona, Don Moscatel

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Caminando Por Chipiona, Don Moscatel

Caminando por Chipiona, asentada en la costa noreste, ha visto pasar por ella numerosas civilizaciones por su situación privilegiada en una zona con gran actividad comercial.

Asombrada por el Santuario de la Virgen de Regla, que tiene su origen como Castillo fortaleza y que el Padre Franciscano Antonio Medina en 1899, propuso su reconstrucción para albergar en él un nuevo templo. También el faro, ya mencionado en la época Romana, siendo construido el actual en 1863-1867, es el más alto de España con 69 metros de altura. El Castillo de Chipiona, de origen incierto, aunque se le atribuye a Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno”. Chipiona también es considerada Balneario Natural, concibió el primer Sanatorio en España “Sanatorio Marítimo de Santa Clara en 1897, por el Doctor Tolosa Latour, quien realizó tratamientos de algas, baños de barro y agua de mar. Podría seguir dando más ejemplos de este bello pueblo, pero mejor os invito a que vengáis a descubrirlos por vosotros mismos.

Camino hacia la Bodega Cooperativa Católica Agrícola, para adentrarme en el maravilloso mundo del Vino Moscatel. Tan importante en nuestra historia y muy pocas veces alabado.

“Moscatel, provienes de la uva que te da nombre y vida” …

Uva de tierras arenosas de la zona Chipiona, los aromas del aire dada su cercanía al mar, hacen que aflore el milagro.

Se considera una de las variedades más antiguas del mediterráneo. Apropiada para elaborar vinos dulces naturales y muchos más, dado su potente aroma y dulzor. Vinos con mucho cuerpo, de diversas tonalidades, desde el más dorado hasta el color caoba más oscuro.

Caminando Por Chipiona, Don MoscatelNos centramos en nuestra Denominación de Origen Jerez-Xeres-Sherry, en su variedad de vinos dulces naturales, El Moscatel. El proceso de elaboración de dichos vinos es diverso, se someten al proceso de Asoleo, esto quiere decir que se ponen bajo el sol para que se sequen y se conviertan en uvas pasas. Una vez completado dicho proceso, se inicia la elaboración del mosto con su prensado. El líquido obtenido evidentemente va a ser más oscuro que el de otros vinos, pues procede de una uva pasada, donde se ha concentrado gran cantidad de azúcares. A estos vinos, no se les realiza una fermentación completa, para así conservar todos los azucares naturales de la uva. Sin necesidad de azúcares añadidos.

En 1914 la economía vivía una mala racha. Don Francisco Lara y Araujo, Vicario Arcipreste de Sanlúcar de Barrameda y párroco en Chipiona, decidió tomar cartas en el asunto. Creo un sindicato, una casa bodega social, junto a otras 86 personas, haciéndose realidad este proyecto en 1922. Esta gran labor social y económica, llega a su punto supremo en 1954 cuando se inicia a exportar los vinos por España y el extranjero. Hoy en día encontramos al frente a Don Francisco Lorenzo Gallegos, gerente y enólogo.

La cooperativa en su afán de acercarnos más al producto de nuestra historia, crea hace 4 años el Museo del Moscatel, gratamente impresionante.

Ubicado en la Avda. de Regla nº 8-10. Nos encontramos con un trocito de la historia de nuestro marco.

Al inicio de la visita nos adentramos por los viñedos, de uva moscatel y palomino fino que se sitúan junto a una cabaña que representa la vida de antaño, como vivían y trabajaban los viñedos al inicio de nuestra historia. La visita es auto guiada, dividida en seis salas temáticas: La Bodega Romana y Alfarería, de la época del emperador Tiberio, nos muestra los días de vendimia de la época, rodeados de ánforas de vino que serán llevadas al puerto de Caepia, Chipiona Romana. A continuación, nos trasladamos a la Lonja Romana, nos muestran un almacén del puerto, propiedad de un mercader. Podemos ver los productos y los vinos listos para ser transportados a los barcos con destino la Roma Imperial. De aquí pasamos al siglo XV, Renacimiento, donde encontramos el escritorio del Prior del Monasterio de Regla, el cual los Reyes Católicos visitaron y almorzaron en él. En el mismo se firmó la Carta Puebla de Regla de Santa María, nombrando a Chipiona colonia vitivinícola. Seguimos nuestro recorrido por la Época Moderna, Siglos XV-XVII, nos muestran el Castillo árabe de Chipiona, donde está situado el puerto medieval de La Cruz del Mar. Estamos en 1639, donde Fray Carmona de Bohórquez nos cuenta su experiencia y desde observamos los barcos en el muelle de carga.

Caminando Por Chipiona, Don MoscatelPasamos a la Vinatería Contemporánea, Siglos XVIII-XX, aquí se mezcla lo virtual con los contenidos museográficos, botellas y documentos antiguos. Chipiona en el siglo XIX es el pueblo con mayor densidad de bodegas y viñedos. Cuarta potencia en vinatera en España, alcanza todo su esplendor y auge. Ya por último el Museo Corporativo, nos muestra material valiosísimo y de transcendencia histórica en Chipiona. Nos proyectan un vídeo final en el cual nos presenta la dulzura de la historia de dicha bodega.

Una vez empapados y sumergidos en el pasado, presente y futuro de nuestra joya, nos pasan a la cata de este elixir. La Bodega comercializa cuatro tipos de Moscateles:

Moscatel Especial Dorado: Con 16º de alcohol. Brillante, color dorado oscuro, más bien caoba claro. Aromas cítricos, florales… En boca es más fresco que los otros moscateles, menos denso, pero muy gustoso, recuerdos de caramelo.

Moscatel Especial, Oscuro: Posee 15º de alcohol. De color caoba oscuro. Aromas de dátiles, membrillo. En boca denso, recuerdos de turrón, miel, con múltiples matices. Algo acerbo, y retrogusto duradero.

Moscatel Los Madroñales de Uva Pasa: Posee 15º de alcohol. De color caoba oscuro brillante, su aroma es profundo a uvas y ciruelas pasas, también dátiles, es embriagador. Paso en boca cortés, elegante, me recuerda al caramelo toffe, untuoso, noble, un regalo para el paladar.

Moscatel Los Madroñales Selecto: Con 17º de alcohol. De color caoba y tonos anaranjados. Lagrima persistente, se nota el azúcar natural que posee. Envejecido durante 10 años en botas de roble americano, su aroma es diferente, me recuerda más a vainilla, higos secos. En boca es cremoso, con cuerpo. ¡Creo que me acabo de enamorar!

Qué decir de estos vinos, son exquisitos, dejan en la boca una sensación de dulzor, frescor y alegría propiamente indescriptible. Hay que vivir la experiencia.

No pensemos que son vinos solo para postres porque sean dulces, creencia la cual me veo en la labor de desmentir. Este tipo de vino es muy apropiado para aperitivos con quesos fuertes, azules. También va de maravilla con una buena carne, o patés de hígado.

Una gran experiencia la cual recomiendo, espero que os guste.