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Tabancos en el Barrio de San Pedro: Un poquito de Historia

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Stmo. Cristo de la Coronación de Espinas, Obra de Inmaculada Peña RuizEl barrio de San Pedro es uno de los arrabales menos comentados en la historiografía jerezana. Es un barrio señero, con una iglesia principal que da nombre al arrabal y una capilla, la de los Desamparados donde se encuentra El Señor de la Albarizuela. En este arrabal se encontraba el funsario o cementerio judío atestiguándolo en el presente la nomenclatura de la calle Honsario, por ser los terrenos más cercanos a la judería de intramuros.

La imaginería estuvo presente con maestros de la talla del retablista Andrés Benítez, que renunció a catalogarse como carpintero de lo blanco o Jacome Baccaro un genovés afincado en Jerez donde trabajó incansablemente y que mantiene importantísimas obras tanto en talla como petreas en la ciudad y alrededores.

Iglesia de San PedroHijos predilectos como Juan Manuel Durán teniente que cruzó en la denominada empresa aérea plus ultra por primera vez el Atlántico. Figuras como no, de ingleses, esos ingleses que tanto disfrutan de nuestro Sherry, de nuestro Jerez desde los tiempos de la reina Isabel primera, ingleses bizarros para la historia de Inglaterra que estuvieron en el Barrio de San Pedro probando seguramente más de una copa de Vino de Jerez.

Entre ellos encontraríamos a Lord Wellington que pasó por nuestra ciudad y se afincó en el barrio persiguiendo a las tropas napoleónicas o el famosísimo Lord Byron que dormitó en el arrabal para hacer una visita a los Gordon, en especial al anciano bodeguero Arthur Gordon y probar in situ desde la fuente madre los vinos de Jerez.

Los tabancos en el Barrio de San Pedro también forman parte de esa historia del barrio, donde la industria vitivinícola creaba a su alrededor toda una amalgama de centros de reunión, donde sobre todo los hombres entraban a cantar, degustar sus vinos y conversar sobre las situaciones que correspondería a su tiempo.

San Pedro estaba lleno de innumerables tabanco, poseía una taponería y un despacho de vino de Palomino y Vergara, pero sin duda los tabancos eran el principal atractivo social, tabancos como el Nº1 situado en calle bizcochero arteria principal del barrio y frente por frente a la calle Caracuel.

Plaza de las Angustiasel tabanco Eloy cerca de la plaza de la iglesia principal en calle bizcocheros y frente por frente a calle Doctrina, la Pandilla situada en calle los valientes o La Manchega, tabanco que Juan de la Plata nombra en su libro Los tabancos y ventas de Jerez y donde su primitivo dueño, Juan Corrales, vendía vinos tintos de Valdepeñas de gran calidad, fuera aparte por supuesto de los vinos de Jerez.

Hago un inciso en este tabanco por la importancia que tiene en nuestro presente, ya que este tabanco duró hasta 1989 y en los últimos veinte años fue denominado como tabanco el Guitarrón, debido a que en su interior, en una de sus altísimas paredes aparecía colgada una enorme guitarra que había servido de decorado en el Teatro de Villamarta para un concurso de cante flamenco organizado por el Ayuntamiento.

Antiguo Tabanco El GuitarrónTras la desaparición de los tabancos en el barrio, San Pedro quedó huérfana de parte de su historia, hoy en día un rayo de luz ha aparecido en este barrio, un atisbo de esperanza que ha resucitado el tabanco en pleno corazón de San Pedro. En plena calle Bizcochero y esquina con calle Doctrina, casi en la pequeña plaza de la Iglesia Principal encontramos el tabanco el Guitarrón de San Pedro. Antiguamente fue conocido como el almacén de Andrade. Hoy en día ofertan la gama completa de vinos de Jerez incluido el Pale Cream tanto en primeras marcas como a granel.

Oloroso, Tabanco El Guitarrón de San PedroHay una apuesta sensata por los vinos de la tierra de Cádiz, en este caso potencian marcas de firmas tan señera como Gonzalez Byass y su vino tinto Moncloa, caldo que ha recuperado una uva tan nuestra como la Tintilla de Rota. En su carta invitan a maridar jereces con todo tipo de tapas, con precios económicos solo hecho para poder degustar el Jerez. El Tabanco el Guitarrón de San Pedro es una apuesta por la cultura, se ofrece a parte del vino, oportunidades a jóvenes y no tan jóvenes que apuestan por la pintura, la poesía, la música, el flamenco, e incluso la radio.

El Rincón del AbueloY caminando un poquito más abajo, en la misma calle Doctrina, la cultura del vino existe también de forma particular, aquí en el número 31 existe una verdadera joya enológica. Una pequeña bodeguita privada denominada El Rincón del Abuelo, donde en 5 botas de roble americano descansan entre ellos un amontillado Vors o vino de más de 30 años, un oloroso dulce, un amontillado y olorosos de incalculable valor. Un sitio que es un verdadero museo donde cuelgan rociadores, duelas, jarras y cestos de esparto que invita con el vino propio de esta bodeguita a apreciar el Jerez de forma intima entre buenas y buenos amigos.