Inicio Actualidad Un Tabanco a la vieja ‘Escuela’

Un Tabanco a la vieja ‘Escuela’

357
Compartir
Un Tabanco a la vieja ‘Escuela’

Tabanco EscuelaHoy estamos frente por frente al número 40 de la calle Porvera, la esplendida casa señorial de Abrantes, en su dintel consagra en latín que “Dios custodia esta casa”, antiguo nº 633 del viejo arrabal de Santiago.

Imaginamos las vistas desde su balcón, a una de las arterias más bonitas de la ciudad como es la calle Porvera, denominada así por ser una vía que se trazaba a la vera del cerco amurallado.

Hoy en día se contemplan vestigios de una torre y cerca almohade. Pero nuestras referencias hoy son otras, en esa misma casa, y justo en las antiguas caballerizas de los antiguos ‘señores’, se ubica en el número dos de la calle Escuelas un Tabanco. La casualidad, es que el Tabanco da nombre real a la vía, ya que en dicha calle estuvo la única escuela de la ciudad por finales del S.XVI.

Al entrar en el establecimiento, nos transportamos al tabanco antiguo jerezano, un lugar con solera, donde el diseño es el local en sí. Entre los numerosos vanos hallamos la barra, donde observamos un techo de grandes vigas al descubierto y un cachón de botas de Jerez dispuesto a expender toda clase de generosos.

Nos pedimos un amontillado “pa hacer la cama” y una tapa de queso viejo, la misma que recomienda el compañero José Monforte en su magnífica web ‘Cosas de Comé’. Al instante, José Antonio Becerra, ‘tocayo’, nos sitúa catavino en barra y el queso en papel de estraza. ¡Ole joé! Pegamos ‘buchito’ al Jerez y probamos el queso el “bosqueño”, madurado de oveja y cabra con salvado de trigo. “Hay que probar, para imaginar”

Damos un rodeo de reconocimiento a lo talante como Humphrey Bogart, donde apreciamos que el establecimiento refleja el tabanco de antaño. Su solería, la barra, los arcos y sobre todo el buen vino a granel de las bodegas Almocadén, se presentan en tres botas de roble americano previamente envinadas. El contenido, pues Cream Carmelita, Oloroso Miguel y Amontillado Gabriel, denominación de familiares del amigo José Antonio que dan un carácter más sencillo y familiar al establecimiento. Estos jereces, se pueden catar en el mismo local o llevártelo a casa y tomártelo con una buena comida casera, o también ‘tranquilita’ o ‘tranquilito’ con un buen libro para cerrar la tarde de un sábado.

En el Tabanco Escuela también poseen vinos VOS o viejos de más de 12 años a un módico precio y por supuesto jereces de primeras marcas, todos maridan de lujo con cualquier chacina de la zona. Porque hay gente que le gusta el queso, otras el jamón y los que no podemos comer estos manjares habitualmente siempre quedará la magnífica y serrana butifarra, el chorizo o el salchichón. Que por cierto, ¿A quién no le gusta un huevo frito con patatas y chorizo? Seguro que sienta mejor que un plato de jamón.

Pero si preferís acercaros los sábados por la ‘Escuela’, el amigo José ofrece degustaciones y oferta diferentes platos de guisos locales como la berza, el ajo y la sopa de tomate, también denominada por el acervo popular ‘zopa tomate’, remontándonos a nuestra gastronomía jornalera. Eso sí, como unas ‘papas aliñá’, mi tapa favorita, acompañado de un buen ‘vaso’ de amontillado a pie de barra… un maridaje que quita el ‘sentío’ ¡Que hambre niño!

Compartir
Artículo anteriorBandera Roja
Artículo siguienteEntrevista al Fotógrafo Cristóbal Armario
Francisco José Becerra
Co-fundador de La Sacristía del Caminante, es Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz aunque nunca se ha apartado del mundo del vino de Jerez debido a su trabajo como técnico operario en la prestigiosa Bodega familiar de González Byass, donde ha aprendido la práctica del buen hacer de nuestros vinos de la mano de grandes profesionales ‘arrumbaores’, capataces, técnicos y trabajadores.