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Estévez apuesta por “reinventar” el Brandy de Jerez con el lanzamiento de Maximum

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Brandy Maximum

La bodega cuestiona con el lanzamiento de esta marca y el relato que la acompaña algunos de los moldes tradicionales en los que se ha movido el espirituoso jerezano. Su vejez –tiene tres años, así que técnicamente sería incluso un gran reserva ‘joven’- ni siquiera se recoge en su etiquetado, que cede todo el protagonismo al origen, ya que está elaborado 100% a partir de destilado de vinos de uva palomino de sus propios viñedos. El presidente de la empresa, José Ramón Estévez, ha aprovechado la presentación de Maximum para invitar al sector a reflexionar sobre la necesidad de “reinventar” la denominación Brandy de Jerez, a la que considera “estancada” y con una imagen “antigua”.

Estévez ha dado un paso más en su apuesta por el origen como su principal seña de identidad con la presentación de ‘Maximum’, un brandy elaborado a partir de la destilación de vinos de uva palomino de sus propios viñedos del Marco de Jerez. No es la primera bodega que lo hace –hay que recordar que González Byass hizo lo propio hace más de una década con ‘Lepanto’- pero sí es significativo que, en este caso, este lanzamiento vaya más allá de una decisión empresarial interna, ya que forma parte de una propuesta de relato que pretende transformar el concepto tradicional del brandy de Jerez y sentar las bases para que la denominación específica vaya dando pasos hacia su conversión de hecho en una denominación de origen.

Hagamos un poco de historia. En 2015 Estévez dio a conocer que la apuesta de futuro de la bodega pasaba por dar un paso más en su compromiso con el consumidor y buscar productos diferenciados en los que la tierra, el viñedo -el origen, en definitiva- fuesen los protagonistas. Desde entonces, marcas como La Guita, Tío Mateo o Tío Diego comenzaron a elaborarse con ‘todo su líquido’ procedente del Marco de Jerez, incluyendo el alcohol vínico con el que se encabezan los vinos de Jerez y manzanillas para que alcancen los 15 grados reglamentarios.

Ahora, Estévez redobla la apuesta de su estrategia por la autenticidad y lo genuino con el lanzamiento del brandy Maximum, “elaborado cien por cien a partir de vinos de Jerez de uva palomino de nuestros viñedos”, en palabras del presidente de la empresa, José Ramón Estévez. “El vino tiene que elaborarse a partir de buena uva y el brandy de un buen vino, como los de Jerez… Queremos poner el énfasis en el origen, en el terruño, en la variedad de uva, en nuestro viñedo, como hicimos hace años con nuestras marcas de vino”, dijo durante la presentación de Maximum, recordando que desde hace más de dos años la empresa funciona internamente con sus principales marcas con las mismas exigencias que si estuviera en una Denominación de Origen Calificada (DOC).

José Ramón Estévez sitúa el lanzamiento de Maximum en el corazón de la búsqueda de un relato propio, pero no solo para la bodega, ya que le gustaría que se extendiera a todo el sector. Desde su punto de vista, no se puede dudar de que Jerez tenga su historia, otra cosa es que, a la vista de los números de vino y brandy, “falta algo”, y estima que se trata de un relato en el origen y en la cultura que lo sustenta. “Ese relato solo puede estar basado en la viña, en lo genuino, en lo auténtico, en lo que yo llamo hacerlo bien desde el principio. Cognac, Armagnac, Burdeos o Champagne tienen esa historia basada en el origen. Para nosotros, que llevamos la innovación en nuestro ADN [con toda seguridad lo dijo en referencia al método ‘libre de histaminas’ introducido en los años 90 y que tanta polémica suscitó en el sector], no hay marcha atrás, esa es nuestra apuesta desde hace años y pensamos que es el momento de que el sector coja ese camino, el del origen, para que todos, desde el viticultor al almacenista, obtengan rentabilidad”.

De aquí que Estévez califique al  brandy Maximum como el nuevo “espíritu” de la bodega (haciendo un juego de palabras por tratarse de una bebida espirituosa y un nuevo paso en la estrategia de la bodega). Si hasta ahora los principales argumentos de calidad del brandy de Jerez se han basado en la vejez, Estévez cree que ha llegado el momento de que la bebida y la denominación se reinventen y se supere la imagen “un tanto antigua” que proyecta, dando paso a factores como el de la elaboración 100% a partir de uva palomino de viñedos propios o la maduración en botas de roble que han contenido oloroso como principales señas de identidad (sin renunciar a tres años de crianza) de su nueva marca de brandy. “Hemos buscado la máxima calidad en todas las fases de Maximum sin hacer hincapié en su categorización por vejez [de hecho, no lo pone en su etiquetado]. No se le ha añadido azúcar, ni caramelo ni color, solo lo que le hayan transmitido las botas de roble americano que han contenido oloroso. Hemos querido también darle un envasado más parecido al de un vino que al de un espirituoso, con un etiquetado en el que recalcamos su procedencia de uva palomino… Incluso proponemos que se consuma frío y mejor en copa de vino que en copa de balón. Buscamos interesar a la gente que consume bebidas espirituosas, claro, pero también a esa gente joven que ahora se interesa por el vino. Bien, esa es la idea final: esto es vino, el espíritu del vino”, señaló.

José Ramón Estévez: “Si el brandy se aprovisionase en origen harían falta 3.700 hectáreas de viñedo”

José Ramón Estévez es un firme convencido de que Brandy de Jerez tiene que encaminar sus pasos a convertirse en una denominación de origen, aunque en realidad no le pone ningún nombre a su propuesta de que en el futuro el Marco de Jerez deba suministrar de materia prima también al brandy si quiere elaborar un discurso propio, diferenciado y genuino con el que buscar rentabilidad en un mundo global.

Según sus cálculos, a tenor de los actuales volúmenes que se mueven en el mercado, si las tres categorías de brandy de Jerez se elaborasen a partir de destilados de vinos de uva procedente de la comarca, se necesitarían del orden de 3.700 nuevas hectáreas de viñedo, con lo que significarían de riqueza y empleo. Estévez reconoció que cuando se formuló Brandy de Jerez como denominación específica (finales de los 80) no podía ser de otra manera por los volúmenes que movían tanto el vino como el brandy, pero que hoy, tras la salida de las principales marcas de solera buscando ahorrar costes tanto por impuestos por como por materia prima, es perfectamente factible hacerlo en el futuro de una manera escalonada. “Pienso que está a huevo. Creo que el sector debe coger este camino. Para el brandy reserva y el gran reserva, cada día que pasa estamos perdiendo el tiempo. Vamos a ver, por poner un ejemplo, si en Escocia se rifan las ‘sherry cask’ [botas envinadas en vino de Jerez que se destinan a criar whiskies de prestigio]… no sé cómo el sector no lo ve, no ve el potencial que tenemos”, dijo el presidente de José Estévez SA.

También se manifestó a favor, en línea con otras voces del sector, de que el Marco de Jerez pudiese tener en el futuro una destilería que afianzara el tránsito de la uva a destilado de vino. Esa destilería sería la encargada de suministrar en origen ‘holandas’ para el brandy y el alcohol vínico para el encabezado de vinos. Por último, lamentó que la Iniciativa Territorial Integrada (ITI) u otros fondos comunitarios no se haya utilizado para sacar adelante este proyecto.