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César Saldaña, nuevo Presidente del Consejo Regulador

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César Saldaña
Fotografía por Paco Barroso

Dos tercios del nuevo pleno de la institución respaldan su candidatura, después de que Fedejerez se sumara a los apoyos de las cooperativas y los manzanilleros a una solución que se valora por todos como de compromiso.

César Saldaña, hasta ahora director general, ha sido elegido nuevo presidente del Consejo Regulador de las D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda durante el pleno de constitución, al contar con el voto favorable de 14 de los 20 vocales con que cuenta, los dos tercios (números redondos) necesarios para ser elegido incluso en primera elección, con el apoyo de las cooperativas (6+1), las bodegas de Fedejerez (5) y las bodegas de la Manzanilla (2). En contra votaron los viticultores de Asevi-Asaja (5) y el vocal de la bodega José Estévez.

Parafraseando ese anuncio de televisión que lleva varios meses emitiéndose, el del ‘banco no banco’, se puede decir que César Saldaña ha sido el ‘candidato no candidato’ hasta el sprint final, que es lo que cuenta. La falta de candidatos propios –y viables- por parte de los distintos ‘subsectores’ del Marco de Jerez propició que finalmente se optara por el actual director general del Consejo como la fórmula que generaba un mayor consenso. De hecho, al final su candidatura ha sido la única que se ha debatido y sus rivales no fueron tales ya que no hubo propiamente candidaturas alternativas que se presentaran en el transcurso de la sesión.

Pero hasta llegar aquí todo ha sido mucho más complejo. Las bodegas de Fedejerez, que habitualmente lideran este proceso, fueron incapaces siquiera de armar una candidatura sólida y unánime a favor de Ricardo Rebuelta –su primera opción- a la que ir sumando el respaldo de otras organizaciones sectoriales, por lo que finalmente optaron por dar su apoyo al segundo nombre que tenían sobre la mesa, César Saldaña. De hecho la opción de Rebuelta se impuso por la mínima en la última ejecutiva de la propia patronal, lo que evidencia dos cosas ya expuestas en estas escasas líneas: ‘la opción Rebuelta’ no suscitó en ningún momento unanimidad interna y fue finalmente la ‘opción Saldaña’ con la que se buscó generar consenso y sumar mayorías con otras organizaciones sectoriales.

Las cooperativas y las dos bodegas por la Manzanilla eran las principales valedoras de la candidatura de Saldaña, ya que se sabía desde hace días el sentido de su voto. Las cooperativas tampoco pudieron armar una candidatura propia –para entendernos- ya que tras varias vacilaciones ninguno de sus dirigentes dio el paso y como no les convenció lo que les llegaba de las bodegas y los viticultores independientes decidieron dar su apoyo e incluso, con su decisión, de alguna manera impulsar con la fuerza que les da sus siete votos la candidatura de Saldaña. Lógicamente, los manzanilleros, con dos vocales, nunca han tenido opción real de candidatura.

Ayer, día 5, tras la decisión de Fedejerez, ya trascendió que todo parecía indicar que Saldaña sería elegido presidente. Sin embargo, a última hora del día pareció que podía haber un vuelco que sería fruto de un preacuerdo (llamémoslo así) entre Fedejerez y Asevi-Asaja (5+5), con lo que tácitamente serían 10 votos para Rebuelta contra 9 para Saldaña, a la espera de que José Estévez decantara su voto o incluso alguna cooperativa pudiera adherirse en el último momento y ampliar la base. Hay que tener en cuenta que Rebuelta, un hombre con mucha experiencia en el sector y que ya fue secretario general del Consejo Regulador del Brandy de Jerez, también es viticultor y vocal de Asevi-Asaja… Pero no. A primerísima hora de hoy (6 de octubre) se deshizo dicho preacuerdo, ya que finalmente Fedejerez decidió no seguir adelante por ese camino al entender que era una mayoría muy minoritaria y optar por volver a su acuerdo interno anterior.

También es llamativo que Asevi-Asaja se haya mantenido en el “no es no” a Saldaña desde el primer momento de las negociaciones hasta el último, el de la votación, con críticas expresas incluso a su gestión como director general del Consejo. Sin entrar a valorar ya qué se puede esperar de Saldaña en el período que se abre –los problemas del sector y la dificultad para hallar soluciones son de sobra conocidas, ahora con un panorama agravado por la pandemia-, es un hecho que ni los viticultores independientes ni tampoco algunas de las bodegas querían, de entrada, una presidencia ejecutiva, como la que se ha votado, y preferían seguir con una presidencia de corte representativo como la que ha encarnado Beltrán Domecq en los últimos mandatos, con el propio Saldaña al frente de la gestión del día a día en su calidad de director general.

Por ahora, las primeras palabras de Saldaña han sido para la viña, algo normal teniendo en cuenta que ha sido curiosamente tanto la que le ha empujado a la presidencia –las cooperativas- como la que se ha mantenido firme en la negativa a su nombramiento, los viticultores de Asevi que, por cierto, sí han situado a Ricardo Rebuelta como vicepresidente del Consejo.