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Un Templo en la calle Ídolos

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Un Templo en la calle Ídolos

Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar (…)” A.M

…Cuantas veces abre pasado justo enfrente de la Iglesia de la Victoria y admirado su torre, la calle Porvera es una de las vías más embriagadoras de Jerez. Una arteria que colinda con esta excelente iglesia, un templo que en un pasado fue convento, cuyos vestigios quedan reflejados en el claustro que forma la Escuela de Artes de nuestra ciudad. Sinceramente, no soy docto en la Historia del Arte, más bien hay ya grandes artículo referidos a esta sagrada construcción. Así que no entraremos en detalles. Hoy caminamos hacia una de las calles que desemboca en Guadalete. Nos adentramos en la calle ídolos, y aunque pegue una canción del segundo disco “The Cult” lo que suena al entrar en el establecimiento del número 15 es Anja Garbarek.

Tras la angosta calle, ingresamos en la gloria, (y es que algo religioso debe de tener, ya que el establecimiento se encuentra ubicado en la que fueron las antiguas caballerizas del convento de la Victoria), un lugar que lo catalogaría como uno de los establecimientos más bonitos e intimistas de la ciudad. Con un pequeño cachón de medias botas como retablo.

Nos dirigimos como no, a la barra y pedimos un buen Jerez. Catavino en barra y descorche del vino de nuestra tierra, procedente esta vez de bodegas Blanca Reyes. Nos atiende Joaquín Gutiérrez (Kino), un auténtico entusiasta y apasionado del mundo del vino. Nos comenta que el Tabankino abrió sus puertas el 24 de septiembre de 2014, con la idea de ser una referencia en nuestra ciudad, no solo por enseñar a paladear en catavino o en copa las diferentes gamas de jereces que posee, tanto de primeras marcas como a granel, si no, para inducir, fagocitar buenamente a los caminantes que se acerquen por este templo para dar a conocer, meditar y ‘aculturizarse’ en el mundo del vino.

Y es que, ese mismo mundo es para Kino “Un sueño perseguido durante mucho tiempo, donde quisiera que en mi establecimiento, las personas que entren, vivan una experiencia buena o mala, pero una experiencia” Y es que (perdonen la redundancia), cuando un propietario te dice esta frase, mirándole a sus entusiasmados ojitos y tomando al mismo tiempo un oloroso en condiciones, tú tienes que embriagarte. Falta pegar un puñetazo en la mesa y decir ¡Ole Tú! Pero cuando la conversación se profundiza y te incide que “la persona que entre en este lugar no venga buscado el vino que te gusta, si no descubrir el que te guste” es para entrar en la reflexión, te hace pensar en otras miras distintas con respecto a otros establecimientos. Este no es un Tabanco típico jerezano, la apuesta de Joaquín es hacer del Tabankino un “templo para los grandes amantes del vino”.

Y sin duda lo es, no solo por tener la naturaleza de un Tabanco, si no por tener el alma de un establecimiento ‘gourmet’ y la esencia de un lugar refinado, que amplía las cartas de la baraja de zonas alternativas al mundo del Jerez en particular y a la cultura del vino en general.

Una de las grandes curiosidades de este establecimiento es la incorporación de un sistema que se conoce como “Coravin”, una capsula que incide en el corcho de la botella elegida y a través de una cánula extrae el vino para servirlo sin que el producto pierda ninguna propiedad, todo gracias a la carga de gas Argón que permite que el oxígeno no entre en la botella y así no alterarlo.

Nos salimos a una de las mesitas de fuera, pegamos un sorbo al Jerez Oloroso y contemplamos la calle ídolos ¿Sabíais que esta misma vía, debe su nombre a dos estatuas romanas que hubo empotradas en la pared de una de las fincas de esta misma calle? Y… ¿Sabíais amigos cofrades y de la cultura jerezana que seguramente, justo a medio minuto de este establecimiento, en la misma calle Guadalete, anteriormente denominada ‘Piernas’ por D. Juan Martínez Piernas, tendría el taller el imaginero, retablista y jerezano Francisco Camacho de Mendoza, muy posible autor de un sinfín de imágenes religiosas, entre ella el conocido Cristo del Prendimiento o la Virgen de los Remedios? Y ya que estamos… ¿Cuándo una plaquita, azulejo o reseña a esta insigne figura jerezana por parte de los que
entienden?

Tras la reflexión cultural, aparece Kino con una copa de Moscatel de la Denominación de Origen de Málaga, (que seamos ‘rancios del Jerez’ no implica que saboreemos otros lares), nos deleitamos. Se vuelve a escuchar Anja Garbarek “The Last Trick”, es momento para el disfrute de un lugar distinto en nuestra ciudad, con una gran variedad de Denominaciones de Origen distintas que esperan los pruebes en el Tabankino, una Sacristía sin duda para buenas y buenos
caminantes.

Fuentes: www.JerezSiempre.com, José Manuel Moreno Arana, Antonio Mariscal Trujillo