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Jereces de añada, una categoría especial

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Bodegas Portales Pérez, Sanlúcar de Barrameda

Los jereces de añada son amparados por Reglamento de la Denominación de Origen del Jerez, como una categoría especial de vinos según las peculiaridades de su envejecimiento.

Un envejecimiento que supone un método alternativo al tradicional Sistema de Criaderas y Soleras del Marco, dónde su carácter estático hace que el tiempo cobre especial protagonismo a la hora de determinar la calidad del vino.

En determinadas vendimias las bodegas destinan una partida de mosto para este sistema de envejecimiento, cuyos criterios de selección varían en función de su calidad o determinados factores climáticos imperantes durante el año, entre muchos otros.

Para criar una añada de Jerez, el mosto obtenido de la fermentación total de uva Palomino se encabeza hasta los 15º de volumen alcohólico y es almacenado en botas dentro de las bodegas.

Aunque el encabezado inicial ofrece las condiciones idóneas para que el velo de flor pueda reproducirse, la ausencia de nutrientes y refresco de la bota con vinos más jóvenes, así como la circulación de aire en su interior, va a mermar su capacidad para respirar, por lo que el envejecimiento de este tipo de crianza resultará fundamentalmente oxidativo.

Gracias a este permanente proceso de concentración dentro de la madera, se intensificarán de forma natural las características típicas de algunos tipos de vinos de Jerez, confiriéndoles nuevos matices y gran singularidad.

Durante toda la crianza los vinos de añada permanecerán dentro de botas lacradas, bajo la supervisión del Consejo Regulador, quien será el organismo encargado de certificar que el vino procede exclusivamente de la cosecha y no ha sufrido manipulación alguna.

En la imagen de portada Bodegas Portales Pérez, perteneciente a la serie fotográfica de Fernando Tenorio.