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Medio siglo de un pleito

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A Pie de Bota

El sector bodeguero de Jerez está celebrando el 50 aniversario del denominado ‘pleito del sherry’.

Con aquel pleito, Jerez comenzó a poner coto al uso de su acepción en inglés –sherry- como un término genérico o semigenérico, es decir, un vino ‘a la manera de’, algo habitual sobre todo en Gran Bretaña y otros países anglosajones. En el sector dicho pleito se contempla siempre como una victoria, que lo es, aunque hay que volver unas líneas más arriba y recuperar exactamente la expresión ‘poner coto’, que fue realmente lo que sucedió en 1967. Se ‘puso coto’ al uso del término ‘british sherry’ y fue más adelante, con la entrada de España en la Unión Europea (UE), cuando comenzó la definitiva cuenta atrás de este sucedáneo y otros similares en el seno de Europa y área de influencia directa.

Este hecho es capital para el vino de Jerez, ya que, desde entonces, se ve arropada por las instituciones europeas, ya que se trata de un problema común en distintas denominaciones de origen de prestigio que también sufren la existencia de sucedáneos en distintos países del  mundo que se aprovechan de su nombre, caso sobre todo de Champagne o Porto.

En los treinta años largos transcurridos desde la incorporación a la UE se ha ido negociando, con distinto éxito, con otros países para la desaparición del uso de sherry en vinos elaborados sobre todo en Sudáfrica, Australia o Estados Unidos, si bien éste último país es, hoy por hoy, el principal problema. Tras el fallido en la práctica Wine Accord entre EEUU y la UE (2006) se ha abierto un período de nuevos contactos, que por ahora no han tenido éxito ya que ‘sherry’, a todos los efectos, sigue siendo considerado como un semigenérico, lo que permite que, pese a todo, se comercialicen más de once millones litros solo bajo el nombre de ‘Californian Sherry’. Además de la confusión y el evidente menoscabo que produce esta cifra al negocio del Jerez, hay que tener en cuenta que estos vinos por lo general son poco más que ‘bebedizos’ de baja calidad y bajo precio, lo que viene a dañar también la imagen de marca del ‘sherry’. El crecimiento del prestigio de zonas de producción vitivinícola estadounidense como el Valle de Napa o Sonoma, la apuesta por su propio nombre, parecía que podía ayudar a la resolución de este tema entre Estados Unidos y Europa, pero desgraciadamente han visto como paradójicamente su propio nombre ha sido ‘utilizado en vano’ en su propio país…

Bien, lo importante es que este asunto sigue en la agenda comunitaria para los tratados bilaterales que establece con distintos países, por lo que cabe esperar que, aunque sea poco a poco, en los próximos años se siga recortando el uso espúreo de ‘sherry’ (y Champagne, Porto, etc) en los países que aún lo mantienen.